|
La Palma
En la parte noroccidental del archipiélago de las Canarias se encuentra la isla de La Palma, conocida por sus frondosos bosques y su belleza natural, cualidades que la han llevado a ser nombrada Reserva Mundial de la Biosfera. Aunque de origen volcánico, la Isla Bonita destaca por el verdor de sus paisajes, la abundancia de agua y cumbres de altura superior a los 2.000 metros como La Caldera de Taburiente, la Cumbre Nueva o la Cumbre Vieja.
Parque Nacional de la Caldera de Taburiente
El Parque alberga una gran cantidad de restos arqueológicos, sobre todo grabados en roca, escondidos entre hermosas cascadas. El visitante puede acceder en coche hasta los miradores de la Cumbrecita y el Roque de los Muchachos, aunque si se prefiere caminar, es recomendable pasar por el centro de Visitantes del Parque Nacional, ubicado en la carretera que de Llanos de Ariadne, y preguntar por sus itinerarios.
Parque Natural de las Nieves
Conocido por la conservación de especies amenazadas y protegidas como el retamón o el cabezón, podemos econtrar al suroeste del mismo el paisaje protegido de Las Angustias, lugar donde se encuentra el monumento natural de Idafe. Recorrer estas zonas a pie es un acierto seguro.
Acantilados y cuevas
Destacan el Monumento Natural de Montaña de Azufre, el del Risco de La Concepción o el Paisaje Protegido de Tamanca, una zona de laderas que finaliza en la costa con un abrupto acantilado. Los acantilados son uno de los secretos que esconde la isla y muchos de ellos superan los 200 metros de altura. Asimismo, son especialmente atractivas sus cuevas, formadas por la labor erosiva del mar, como Cueva Bonita, en Tijarafe.
Volcanes
Mientras continuamos el recorrido por la isla, aparecerán constantemente conos, sobre todo en las dos vertientes de la parte sur, que evidencian la intensa actividad volcánica que ha vivido La Palma a lo largo de su historia. Entre todos llaman especialmente la atención el volcán de Tacande, en El Paso, y la montaña de Tenisca, próxima a Argual.
Restos Arqueológicos
Si nos dejamos llevar por la magia y nos trasladamos al pasado, nos encontraremos con los guanches, los primeros pobladores de la isla, cuyo paso ha llegado hasta nosotros a través de restos como cuevas, sepulcros, grabados rupestres, canales y cazoletas. Son de visita obligada los centros arqueológicos de Belmaco, en el municipio de Mazo, y de La Zarza-La Zarcita, en Garafía.
Santa Cruz de la Palma
Los cascos antiguos de Santa Cruz de la Palma y de San Andrés son los lugares idóneos para ver las casas señoriales, una variante de la casa andaluza con influencia árabe. Debido a las necesidades defensivas de la isla, destacan el castillo Real de Santa Catalina, de 1676, y el fuerte de El Cabo, del SXVI, ambos ubicados en Santa Cruz. Una vez en la capital, declarada Conjunto Histórico-Artístico, se puede pasear por la plaza de España, un lugar con encanto cerca del cual se encuentran varias construcciones renacentistas, como la Parroquia Matriz de El Salvador y el Ayuntamiento.
Senderismo
La Palma es un paraíso para los caminantes, ya que cuenta con una amplia red de senderos en la que el visitante se puede decantar por un sencillo paseo por los jardines de la isla o por practicar trekking en los picos Bejenado o Birigoyo, sin olvidar los senderos de Marcos y Cordero.
Cicloturismo
El clima de la isla, sus numerosos caminos cubiertos de agujas de pino y sus pistas volcánicas la convierten en un lugar idóneo para practicar este deporte. Existen muchos caminos de distintos grados de distancia y dificultad, como el tour a Tijarafe que culmina en la Torre del Time, un mirador situado en la parte escarpada de la Caldera, o el Roque de los Muchachos.
|